Se encuentra enclavada sobre un pequeño basamento
rocoso situado al norte del casco urbano de Lozoyuela.
Esta iglesia está dedicada a San Nicolás
de Bari, patrón de Lozoyuela cuya festividad
se celebra el 7 de diciembre.
Su cronología es imprecisa aunque se cree
que data del siglo XVI o XVII (dos lápidas
trasladadas desde el baptisterio al altar mayor
son las que nos aproximan a estas fechas).
Se trata de un templo de una sola nave de planta
rectangular cubierta con sencilla armadura de
parhilera. A los pies de la nave se sitúa
el baptisterio, sobre el que se levanta el coro
y la torre del campanario.
El baptisterio es un pequeño espacio de
planta cuadrada que se abre a la nave por medio
de un arco de medio punto de gran pureza arquitectónica.
Está construido a base de grandes sillares
de granito y rematado con bóveda de cañón.
Exteriormente este templo destaca por su sobriedad
y sencillez de formas. El gran volumen de la nave
se compensa con la elegante y esbelta torre que
descansa a los pies de la iglesia.
Los muros exteriores del templo son de mampostería
de granito y en la parte alta, se abren al exterior
mediante vanos rectangulares. La cubierta es de
teja árabe dispuesta a tres vertientes.
La torre es de fábrica de sillería
y se estructura en tres cuerpos. El cuerpo superior
está rematado por un tejadillo a cuatro
aguas y contiene vanos de medio punto donde se
alojan las campanas.
El acceso al templo se practica a través
de un arco de medio punto situado en la fachada
principal, bajo un pórtico de reciente
construcción.
Entorno al templo se extiende un fresco y pequeño
jardín, que confiere al lugar una sensación
de tranquilidad y aislamiento muy especiales.
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