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Hay que señalar la diferencia existente en el
conjunto arquitectónico de los tres núcleos
de población que componen este municipio.
Lozoyuela mantiene
una estructura
más urbano-rural,
con edificios que se agrupan en torno a la Avda. de
Madrid, calle principal, y en sus numerosas plazas (Plaza
de San Quintín, Plaza de la Constitución,
Plaza de Ramón y Cajal). Son edificaciones
que presentan plantas rectangulares, desarrolladas en
dos alturas, frecuentemente con cámaras o sobrados,
siendo excepcional la presencia de un tercer piso.
Todas las viviendas responden a
los sistemas y programas constructivos tradicionales,
basados en el empleo sistemático de muros de
carga de mampostería y cubiertas de teja árabe,
con aleros volados sobre canecillos de madera o molduras
pétreas convexas.
Los paños murales, que adquieren
mayor desarrollo en las viviendas de impronta más
urbana, son de mampostería de granito tendiendo
al aparejo regular, cuando no se revocan y encalan.
Los sillares, que llegan a almohadillarse,
se utilizan de forma selectiva en la formación
de zócalos y recercados de vanos, así
como en el refuerzo de las esquinas, otrorgando a la
sobria imagen general de las viviendas unos elementos
de expresividad formal.
El examen de todos y cada uno de
los componentes que constituyen la base de los edificios
nos lleva a diferenciar dos tendencias arquitectónico-decorativas,
representadas en Lozoyuela
y Las Navas de Buitrago por dos grupos de edificaciones.
El primero de ellos está compuesto por las viviendas
que contienen propuestas de carácter más
popular, acercándose así a los presupuestos rurales. Las
fachadas, de escasa elaboración y desarrollo
espacial, generalmente enfoscadas y pintadas de blanco,
presentan vanos elementalmente recercados, siendo notoria
la ausencia de molduras, o cualquier otro recurso de
articulación.
La segunda tendencia está
representada por el grupo que forman las edificaciones
residenciales que recogen más elementos
propios de la arquitectura urbana.
El grupo presenta un mayor grado
de elaboración. Las fachadas, adquieren mayor
énfasis e importancia y en ellos sehace aparición
las líneas de imposta para separar y diferenciar
plantas. Además los huecos, a veces abocinados, se recercan
con grandes sillares, en ocasiones, toscamente almohadillados.
Las
Navas de Buitrago y Sieteiglesias
mantienen intacta la estructura
propia de los núcleos rurales
ganaderos de la Sierra. En los tres núcleos
de población, incluyendo Lozoyuela, se detectan
numerosas muestras de viviendas rurales que responden
a una cierta homogeneidad tipológica, mostrando
suficientes similitudes constructivas como para estudiarlas
en conjunto. Los edificios incluidos en esta tipología,
aparecen dispersos por distintas zonas de los antiguos
cascos de población, integrándose perfectamente
en los tejidos urbanos, que aún mantienen vivo
el carácter agropecuario, especialmente en Las
Navas y Sieteiglesias.
Estos edificios suelen
ser de planta rectangular, desarrollada en
una o dos alturas que excepcionalmente aparecen exentos,
aunque lo más común es que estén
ubicados entre medianerías.
Constructivamente, se ejecutan con
gruesos muros de carga de mampostería granítica
que sostienen amplios faldones de teja curva recubriendo
las estructuras internas de madera. Estas técnicas
constructivas son empleadas sin excepción en
todas las edificaciones domésticas, aunque existen
suficientes variantes como para distinguir dos grupos,
atendiendo tanto al grado de elaboración como
a los usos a
que se destinan.
Los tipos más primitivos se
caracterizan por unas edificaciones artesanales,
en las que se hace patente una total ausencia de los
principios de simetría y proporción.
Volúmenes
simples, muros potentes, pequeños y escasos vanos,
amplias cubiertas. etc., son algunas de las constantes
que conforman estas arquitecturas vernáculas
herméticamente diseñadas.
La vivienda rural está programada
para cumplir el mayor número de funciones en
el menor espacio posible. Así se
generan espacios domésticos útiles, donde
la cocina con el hogar y el horno (apreciable al exterior
como un pequeño ábside) consituyen el
núcleo principal en torno a la cual se disponen
las alcobas.
Es muy frecuente que las edificaciones
auxiliares de carácter agropecuario (gallinearos,
cortijos, cuadras, tec.) se adosen a los paramentos
externos.
En cuanto las dependencias agropecuarias
están más ampliamente representadas en
Las Navas de Buitrago, donde se localiza en zonas muy
concretas, situadas preferentemente en el borde septentrional
del núcleo. En Lozoyuela, por el contrario son
más escasas y se ubican en los primitivos límites
del casco de población, sobre todo en la zona
meridional del mismo.
El estudio de este tipo de edificaciones
nos remite constantemente a los conjuntos mixtos agropecuarios,
con los que comparte similares programas y sistemas constructivos,
siendo la diferencia fundamental entre ellas su forma
de asentarse en el terreno y los diferentes usos a los
que se las destina.
Este tipo de construcciones auxiliares
de planta rectangular, desarrollada por lo general en una
sola altura, están compuestas de un sólo
espacio destinado fundamentalmente al albergue de animales.
La conexión con el exterior se efectúa
por medio de grandes puertas, siendo excepcional la
aparición de otro tipo de vanos que, si aparecen,
tienen carácter funcional.
El muro exterior es de mampuesto no
concertado, similar al de las edificaciones domésticas.
Los tinados y los pajares son los dos tipos de edificaciones
auxiliares de mayor internés y constituyen unidades
independientes de la zona doméstica. Se agrupan habitulamente
formando zonas específicas de albergue de animales,
como ocurre en ejemplos situadas en la calle Pajares,
de las Navas de Buitrago y en el Paseo de Velázquez,
de Lozoyuela.
En cuanto a los conjuntos
mixtos residenciales agropecuarios están
ampliamente representados en los núcleos de población
de Lozoyuela-Las Navas-Sieteiglesias, siendo más
fuerte su presencia en los dos últimos.
Se trata de conjuntos de edificios
que se agrupan en múltiples medianerías,
llegando a formar en ocasiones manzanas completas,
actualmente en proceso de abandono y degradación.
Los muros de carga son de mampostería
sin concertar. Los problemas constructivos específicos
que plantean las esquinas, dinteles y jambas se resuelven
por medio de grandes piezas de granito toscamente labrado.
En las fachadas es excepcional la aparición del
vano, que adquiere reducidas dimensiones atendiendo
exclusivamente a las funciones básicas de iluminación
y ventilación.
Las cubiertas de teja curva, que
se sostienen interiormente por medio de vigas de madera,
viguetas o parecillos presentan una amplio desarrollo
de los faldones.
La vivienda con sus anejos auxiliares
constituye una unidad constructiva,
aunque es frecuente la aparición de edificaciones
auxiliares adosadas o independientes,
que se integran perfectamente.
Los patios traseros o laterales,
dedicados al albergue de animales, adquieren gran importancia
espacial en Sieteiglesiasy Las Navas de Buitrago (Travesía
de las Navas, 9, 11, 3, c/v calle de la Iglesia, c/v
calle del Altillo; calle Real, 14 c/v, callejón
del Infierno, 3, en Sieteiglesias).
Atendiendo a los usos y funciones,
cada uno de los espacios que integran los conjuntos
reciben una denominación especial:
- la vivienda, propiamente dicha.
- las <<cortes>> o <<cortijos>>,
espacios destinados al abergue del ganado porcino.
- los <<tinados>> o cobertizos para resguardar
carros y aperos de labranza, así como para
el albegue de animales.
- los pajares, utilizados para almacenar las cosechas
y estabular parte del ganado.
Interiormente, sólo la vivienda
está dividida en la cocina (donde se sitúa
el horno) y las alcobas. Las restantes dependencias
contienen un sólo espacio destinado a la estabulación
del ganado.
Los conjuntos de este tipo pueden
aparecer exentos o agrupados con otros conjuntos de
iguales características. Es muy usual que una
sóla vivienda con sus anejos se agrupen bajo
una única cubierta, formando una manzana, como
ocurre en el conjunto situado en la calle de San Juan
4, 6, 10, 12, 14, de las Navas de Buitrago o en el situado
en la calle de Santa Margaria, c/v travesía de
Santa Margarita, en Lozoyuela.
En cuanto a los hitos arquitectónicos
más importantes, cabe destacar sus Iglesias y
ermita:
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